Psicóloga Dolores Navarro
¿El estrés laboral te está superando? Conoce sus síntomas y cómo gestionarlo
El estrés laboral es uno de los motivos de consulta que más ha crecido en los últimos años. Muchas personas llegan a mi consulta de psicología en León sin identificar del todo lo que les pasa: duermen mal, están irritables, sienten que no pueden más, pero lo atribuyen a «una mala racha». Cuando empezamos a hablar de su día a día, el trabajo aparece casi siempre en el centro del malestar.
El estrés forma parte de la vida y en dosis adecuadas puede ser incluso útil. Pero cuando se cronifica, sobre todo en el ámbito laboral, puede causar un daño importante en la salud física y mental.
Comprender qué es, por qué aparece y cuándo conviene pedir ayuda es el primer paso para recuperar el control.
¿Qué es el estrés?
La palabra estrés está tan presente en nuestra vida cotidiana que existe el peligro de banalizarla y no tener en cuenta los graves riesgos que puede provocar.
El estrés es una respuesta física y mental del cuerpo ante una situación amenazante o exigente. Cuando aparece, el organismo activa mecanismos defensivos y libera hormonas como la adrenalina o el cortisol.

En dosis adecuadas puede ser estimulante, mejora la atención y el rendimiento cuando estudiamos para un examen o tenemos que rendir ante una prueba. En situaciones de peligro, ayuda a preparar una respuesta de alerta. Este tipo de estrés suele desaparecer cuando lo hace la causa que lo motiva.
¿Cuándo el estrés se convierte en un problema?
Cuando un estado de preocupación excesiva se prolonga en el tiempo, el cuerpo se mantiene alerta aunque no exista el peligro. Ese estrés crónico puede desencadenar problemas graves:
- Presión arterial alta e insuficiencia cardíaca.
- Diabetes, obesidad y problemas en la piel.
- Alteraciones menstruales y problemas sexuales.
- Ansiedad o depresión.
Lo que empieza como una temporada difícil puede convertirse en un malestar que lo impregna todo: el sueño, las relaciones, la capacidad de disfrutar.
¿Qué factores desencadenan el estrés?
Cualquier estímulo interno o externo puede desestabilizar el equilibrio psíquico: casarse o divorciarse, una mudanza, una enfermedad propia o de un ser cercano, un despido, el nacimiento de un hijo, no conseguir los objetivos esperados o relaciones sociales complicadas. Las experiencias traumáticas como vivencias bélicas, violaciones o accidentes, pueden provocar un trastorno de estrés persistente donde la persona recuerda con insistencia las vivencias sufridas.
También aparece en niños y adolescentes. En los más pequeños se manifiesta con fenómenos regresivos como volver a hacerse pis en la cama tras el nacimiento de un hermanito. En los adolescentes, la presión académica puede traducirse en un comportamiento agresivo o antisocial.
¿Por qué la misma situación estresa a unas personas y a otras no?
Porque existen factores condicionantes. La baja autoestima es uno de los más importantes, el conjunto de creencias sobre las propias capacidades modula la valoración que hacemos de las situaciones estresantes. Ciertos rasgos de personalidad también aumentan la vulnerabilidad:
- Personas muy exigentes consigo mismas.
- Personas con gran necesidad de aprobación externa.
- Quienes tienen miedo a fracasar.
- Quienes tienen dificultad para poner límites.
Es el caso de Carmen, una profesora de mediana edad a la que le gusta su trabajo y ambiciona tener logros. En su familia se potenció la dedicación al trabajo y el resto de sus hermanos son profesionales exitosos. Carmen se dedica a sus clases, publicaciones y congresos de modo exhaustivo, trabaja horas y horas sin descanso. Le cuesta mucho ponerse límites. Padece migrañas que, aun reconociendo una predisposición genética, son las que ponen el límite que ella no puede poner, dejándola incapacitada durante mucho tiempo.
Cuando el estrés se alimenta de estos rasgos, su abordaje debe incluir un trabajo terapéutico que permita mejorar la autoestima y modificar esos aspectos de la personalidad.
Estrés laboral ¿cuándo el trabajo enferma?
El estrés laboral merece una atención especial. En España, según la encuesta europea OSH Pulse 2025, el 40 % de los trabajadores señala directamente a su empleo como causa de su malestar emocional, once puntos por encima de la media europea. Las bajas laborales por trastornos mentales vinculados al trabajo se han duplicado en los últimos ocho años.
El trabajo puede ser una fuente de gratificación, contribuye a afianzar la identidad, aporta estabilidad, reconocimiento y crecimiento personal. Pero también puede convertirse en una fuente de sufrimiento cuando las exigencias, la inseguridad o la competitividad son excesivas.
El estrés laboral se produce cuando el trabajador siente que las demandas de su puesto superan sus capacidades o recursos. No hay que confundirlo con los retos, ya que el desafío es estimulante. Pero cuando la presión es constante y excesiva, enferma.
Entre los factores que están impulsando este problema:
- Sobrecarga de trabajo y presión por la productividad.
- Precariedad e inseguridad laboral.
- Dificultades para la conciliación.
- Ambientes de trabajo tóxicos o aislamiento.
Cuando el estrés laboral se sostiene sin abordarse, puede derivar en lo que se conoce como síndrome de burnout o síndrome del trabajador quemado, un agotamiento físico y emocional profundo que va más allá del cansancio y que a menudo se acompaña de despersonalización, pérdida de sentido y sensación de fracaso profesional.
Es lo que le ocurrió a Alicia, una joven muy capaz con una pequeña empresa de marketing que había crecido mucho gracias a su esfuerzo. Trabajaba sin descanso, sin ser consciente de cuándo el estrés sobrepasaba sus posibilidades. Durante una reunión importante, empezó a sentirse mal, no podía respirar, le dolía el pecho y tenía dificultades para hablar. En el hospital descartaron un ictus y comprobaron una elevación importante de la tensión. Su cuerpo había dado la señal de alarma que ella no había querido escuchar.
¿Cuáles son los síntomas del estrés laboral?
A veces quien sufre estrés laboral se ha habituado tanto a él que no conecta los síntomas con su causa. Es importante estar atento a estas señales:
- Dolores físicos, cansancio persistente y malestares digestivos.
- Problemas de sueño y dificultad para desconectar del trabajo.
- Irritabilidad, cambios de humor o llorar con frecuencia.
- Pérdida o aumento de peso.
- Dificultad de concentración y sensación de estar desbordado.
- Sensaciones de pánico y vértigos.
- Bloqueo emocional: sentirse paralizado, sin capacidad de reacción.
El estrés laboral no solo afecta al ámbito profesional. Con frecuencia se traslada a la vida personal, así lla pareja empieza a resentirse porque el trabajo ocupa mentalmente todo el día, las relaciones sociales se deterioran y puede aparecer una sensación de vacío que a veces se intenta llenar con conductas de evasión o incluso adicciones.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Es conveniente buscar ayuda cuando:
- Te sientes desbordado por el estrés y no consigues gestionarlo.
- El malestar se prolonga en el tiempo.
- Tu cuerpo empieza a verse afectado.
- La ansiedad o la irritabilidad irrumpen de forma constante.
- Tu vida familiar o tu pareja se resienten porque no puedes desconectar.
- Aparece un agotamiento emocional profundo o síntomas depresivos.
Cuando el estrés laboral te está sobrepasando, lo más adecuado es acudir a un psicólogo que te ayude a comprender lo que está sucediendo emocionalmente , o solo a nivel del síntoma, sino en las capas más profundas, y a partir de ahí empezar a modificarlo.
A veces el estrés laboral es la puerta de entrada a un trabajo terapéutico más amplio donde se descubren dificultades previas como una autoestima frágil, una dificultad para poner límites, un trastorno obsesivo que se agrava con la presión, o un patrón de funcionamiento que viene de lejos.
Algo puede cambiar
El estrés laboral no tiene por qué ser el precio que pagas por trabajar. Comprender lo que te está pasando, identificar los factores que lo alimentan y aprender a relacionarte de otra manera con las exigencias es un camino posible. No siempre se trata de cambiar de trabajo, sino de cambiar algo dentro de ti que te permita vivir mejor.
Si sientes que el estrés laboral te está superando, no esperes a que el cuerpo ponga el límite que tú no puedes poner. En mi consulta de psicología en León acompaño a personas adultas que necesitan entender qué les ocurre y encontrar un camino hacia un mayor bienestar. Contacta conmigo y hablamos.
Haz de tu bienestar una prioridad
Aquí comienza tu cambio. Un espacio donde sentirte escuchado y comprender lo que te ocurre. Como psicóloga en León y Online, te ofrezco el apoyo profesional y cercano que necesitas para avanzar hacia una vida más equilibrada.